SUGERENCIA DE USO
La enseñanza tradicional hinduista está viva entre nosotros, hoy y desde hace milenios, en la tarea incesante de los maestros que nos brindan su conocimiento y realización.
Debemos recordar que estos maestros –y los mismos libros– nos dicen con firmeza que el estudio no debe ser considerado un fin en sí mismo.
Vano es el estudio de los libros sagrados si la verdad suprema queda desconocida. (…) Las escrituras, llenas de palabras, son como un bosque donde la mente pierde su rumbo. Por eso, el sabio debe dedicarse únicamente a conocer la naturaleza del atman. –Adi Shankaracharya, Vivekacudamani.
Para alcanzar el conocimiento del atman, los maestros enfatizan la importancia de la guía de un guru:
[El autorreconocimiento] no se vuelve manifiesto sin la instrucción de un buen guru. –Kshemaraja, Pratyabhijñahridayam.
Asimismo, nos recuerdan que tanto el estudio como las prácticas espirituales deben estar alineados con su verdadero propósito.
El gran juego del camino espiritual con todas sus prácticas, este inmenso baile en el que nos zambullimos pensando que tiene sentido por sí mismo, no lo tiene en absoluto. Hacemos sādhanā solo para tener un destello de discernimiento que nos haga reconocer quienes somos. Si no, ¿para qué sirve tanto armonio, tanto estudio, tanta práctica del sūrya-namaskāra? Hemos de recordar la razón por la cual hacemos estas prácticas. (…)
El único camino es el que nos conduce al corazón. Es ser capaces de seguir con intensidad la enseñanza del guru: “Eso eres tú”. Es tan sencillo que la mente se irrita. A la mente le gustan los procesos, las técnicas, las cosas complejas, aquello que ocurre en el futuro. Pero en realidad no hay ningún proceso: o nos damos cuenta de quiénes somos o no nos damos cuenta. –Swami Satyananda Saraswati, Viveka – Vairagya.
¡Que con la gracia de los maestros seamos capaces de hacer vívidas estas sabias indicaciones a cada paso de nuestro camino!
FEDERICO OLIVERI VYĀSA
Desde principios de los años 90 practica y estudia disciplinas hinduistas, como la meditación, el canto de mantras y el estudio de textos sagrados.
Es editor y traductor especializado en śaivismo de Cachemira y advaita vedānta. Creó Ediciones Maha Yoga (EMY), sello que introdujo en lengua castellana a maestros de śaivismo de Cachemira como Abhinavagupta y Swami Lakshmanjoo.
Asimismo, participa en diversos roles en Ediciones Advaitavidya (España) y es traductor y editor de los libros de advaita vedānta de Swami Dayananda Saraswati para la Fundación Arsha Vidya.
En su labor docente, imparte regularmente cursos, seminarios, clases y conferencias sobre hinduismo, tanto en actividades convocadas por él mismo como en programas de formación de yoga de terceros. Es profesor titular en varias asignaturas de la Tecnicatura en Yoga y Salud de la Universidad del Gran Rosario (Argentina).
Es discípulo de Swami Satyananda Saraswati, discípulo a su vez de Swami Muktananda Paramahamsa. Conoció este camino en 1993 a partir de su encuentro con Shivamai, maestra argentina del mismo linaje.
Ha realizado múltiples viajes de estudio y práctica al āśram de Advaitavidyā en España, así como a otros āśrams en India y Estados Unidos.
Se desempeñó como coordinador nacional y local de Advaitavidya Argentina. En ese rol, coordinó la organización de las cuatro visitas a la Argentina de Swami Satyananda Saraswati entre los años 2014 y 2019.
Junto con los estudios y prácticas propios de este linaje, amplió su formación en advaita vedānta, sánscrito y canto védico con maestros de Arsha Vidya. Es Profesor de Hatha Yoga por la Fundación Hastinapura, institución en la que impartió clases de hatha yoga, pedagogía y filosofía en la formación de futuros profesores.
En el ámbito musical, a mediados de los años 90 cofundó Suryam, un grupo de kīrtan (música devocional de la India) pionero en Argentina con el cual, a lo largo de diez años, editó seis discos y realizó cientos de presentaciones.
